FELIZ AÑO NUEVO 2021, Adiós 2020

FELIZ AÑO NUEVO 2021, Adiós 2020

¿Qué hemos aprendido en 2020? Con este artículo quiero desearte un feliz año nuevo 2021. Dejamos atrás un año complicado y me gustaría compartir contigo algunas reflexiones sobre un año que vamos a recordar toda nuestra vida.

 

 

Vaya por delante mis mejores deseos para ti y los tuyos (familiares y allegados) para este año que deseamos que empiece, como jamás habíamos deseado antes que empezase un nuevo año. Te deseo un año 2021 lleno de Salud, Prosperidad, Buenas Noticias y Buena Suerte. Pero me gustaría compartir contigo algunas reflexiones que me han surgido por el devenir de este año que ya se acaba, por fin.

 

Se está agotando este año, sin duda un año distinto que nos ha dejado marcados y que tendremos en nuestra memoria durante mucho tiempo. Es cierto que casi todas las generaciones pasan, a lo largo de sus vidas, por momentos duros, guerras, conflictos, cambios sociales, económicos o culturales que dejan su impronta, marcan a fuego sus vidas y dejan su firma en el recuerdo colectivo.

 

El año que acaba, este “maldito” 2020, lo asociaremos siempre a mascarillas, distancia social, geles hidroalcohólicos, cuarentenas, confinamientos y a muchas palabras más, palabras nuevas o viejas en deshuso, que hemos incorporado a nuestra vida y que nos acompañarán durante años. Cada vez que empieza un año nuevo, suelen informarnos de cuales son las búsquedas más usuales, durante el año saliente, en buscadores como Google, y este año sin duda serán las palabras antes citadas y todo un repertorio de vocablos referentes a ese “bicho” que nos ha asolado en 2020.

 

 

¿Qué hemos aprendido en el año 2020?

Sin duda, y siempre que uno quiera buscar algún resquicio de positividad en los obstáculos que nos cortan el camino, hay algunas lecciones que nos pueden hacer aprender, incluso en todo lo que hemos vivido en este aciago 2020. Echando la vista atrás, en los últimos nueve meses, desde Marzo de 2020 hasta finales de este año, podemos encontrar algunos momentos, algunas situaciones o algunas circunstancias que, dentro de la caótica situación vivida, nos han dejado una lección marcada a fuego y que nos pueden hacer crecer personalmente.

  • Hemos aprendido a mirarnos a los ojos: Las mascarillas se han convertido en una de nuestras prendas de vestir cotidianas. Aunque en los países asiáticos eran algo normal y habitual, yo añadiría exótico, en nuestro país llevar una mascarilla por la calle era algo insólito. A consecuencia de lo vivido en nuestro país y en el resto de países cercanos, casi de la noche a la mañana nos hemos visto abocados a añadir este complemento a nuestro día a día. Con esta mascarilla tapándonos boca y nariz, es inevitable mirarnos a los ojos y nos hemos acostumbrado a interpretar las miradas y a comparar si lo que se decía a traves de aquella mascarilla con las palabras se correspondía con lo que expresaban los ojos. En definitiva, hemos aprendido a mirarnos a los ojos al hablar y a interpretar las emociones que expresan los ojos y las miradas.
  • Hemos aprendido a volver a tener paciencia: Y digo “volver a tener” porque habiamos olvidado que todo no puede ser automático e inmediato. Los que peinamos canas y hemos conocido la época pre-microondas, en la que esperábamos quince días para revelar un carrete de fotos, en la que aguardábamos siete días para ver el nuevo capítulo de una serie o esperábamos a que ella o él llegase a casa para poder llamar al fijo y hablar, habíamos olvidado la paciencia, todos los demás más jóvenes nunca la han conocido. Ahora hemos vuelto a aprender que hay que esperar para volver a vernos, para poder salir o simplemente para poder ir a pasear, ir al cine o al gimnasio.
  • Hemos aprendido a valorar a nuestros mayores: Esta situación nos ha hecho valorar lo que nuestros mayores, que lucharon por nosotros hace años y ahora nos ayudaban a luchar para salir adelante, han hecho por nosotros. Unos mayores que han sido los mas perjudicados por esta tormenta y que son los que más se han sacrificado por todos, manteniéndose en soledad y protegidos para evitar contagios, unos en residencias y otros en sus casas.
  • Hemos aprendido a valorar a los profesionales sanitarios: No solo se trata de aplaudirles a las 20:00, hemos aprendido a valorar a los profesionales sanitarios, transportistas, dependientes, funerarios, repartidores a domicilio y demás sectores que han estado luchando y exponiéndose a para protegernos a los demás, incluso poniendo su vida en riesgo.
  • Hemos aprendido que la vida hay que vivirla: Parece una obviedad, pero no lo es. Muchas veces la vorágine del día a día no nos deja ver que cada día guarda un momento especial, una mirada, un paísaje, una bonita música, un bonito atardecer, un agradecimiento, una razón para dar las gracias, un gesto amable… un sinfín de cosas que pasan ante nuestros vertiginosos ojos, como vuela el paisaje desde la ventanilla de un tren de alta velocidad. Hemos aprendido a buscar esos momentos y convertirlos en recuerdos.
  • Hemos aprendido el valor de un abrazo: Y además el valor de estrechar la mano o de dar un beso. En estos momentos de distancia de seguridad es cuando más inseguros nos hemos encontrado, sin encontrar unos brazos que nos hagan de regazo en los peores momentos, una mano que se ofrezca a darnos aliento.

 

En definitiva este año que acaba nos deja un sinfín de momentos y situaciones, que si bien muchas de ellas son traumáticas y difíciles, de todas ellas se pueden sacar conclusiones y reflexiones valiosas para nosotros, al fin y al cabo lo único que podemos extraer de una situación así. Como decimos habitualmente, no se trata de qué te ha pasado sino de qué te ha servido y qué has aprendido de lo que te ha pasado.

 

Recuerdo cuando al principio de esta pesadilla nos decían que saldríamos de ella siendo mejores personas y tenemos la opción de serlo, en la medida en la que seamos capaces de aprender de ella y reflexionar sobre qué ha pasado y cómo lo podemos asimilar para crecer personalmente. Siempre podemos sacar algo a nuestro favor, de todo se aprende alguna lección, depende de nosotros  y de nuestra actitud poder implementar ese aprendizaje y volvernos más fuertes.

 

!!! Te deseo lo mejor en este año que comienza y que pronto lo vivido en 2020 sea un recuerdo y un aprendizaje de vida !!!

 

Diego Gallardo

 

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