26/03/2023

┬┐Eres valiente con tus fantasmas? (EL MIEDO PARALIZANTE)

Una lección sobre cómo nuestros propios miedos son capaces de paralizarnos y bloquearnos, no dejándonos actuar. Una terapia contra el miedo.

 

Ansiaba romperles la nariz a todos ellos. En aquella tabernasevillana de mediados del siglo XIX, el vino caldeaba los ├ínimos de los j├│venes que discut├şan sobre cualquier tema hasta pasada la media noche. Pero el llamarle ÔÇťcobardeÔÇŁ, era algo que lo sacaba de quicio. Decidi├│ encararse con ellos.

ÔÇô┬íDemostradme que soy cobarde, o pedidme disculpas!

ÔÇôBueno, contest├│ uno de ellos, demuestra t├║ que eres valiente. Toma mi pu├▒al con empu├▒adura de plata, ve al cementerio y cl├ívalo en la tierra de la tumba de tu abuelo. Ma├▒ana todos comprobaremos tu haza├▒a.


Alonso sali├│ con decisi├│n y aunque la noche era tibia, la sinti├│ fr├şa. Se abrig├│ con la gruesa capa que su madre hab├şa cosido a mano para ├ęl. Sinti├│ fr├şo a pesar de ello. Entr├│ en el camposanto y escuch├│ las doce campanadas de la media noche. Corriendo lleg├│ a la tumba del abuelo.


Siempre le hab├şa temido. ┬áAun estando vivo sent├şa casi horror en su presencia. Ahora muerto, sent├şa m├ís que temor, p├ínico con la sola idea de verle de nuevo. Nerviosamente sac├│ el pu├▒al. Con gesto r├ípido, mientras miraba hacia atr├ís, clav├│ hasta la empu├▒adura el arma en el suelo.

Tembloroso, sudando fr├şo, se levant├│ y se abrig├│ fuertemente con la capa. Al empezar a caminar no pudo dar ni un paso. Sinti├│ claramente como lo sujetaban con firmeza por la espalda. Horrorizado no se atrevi├│ a mirar hacia atr├ís. Present├şa que el abuelo estaba all├ş para castigar su osad├şa.

Cay├│ de rodillas, tembloroso, implorando clemencia. Su coraz├│n se aceler├│ incontenible y sinti├│ que se le nublaba la vista. Cuando los amigos llegaron por la ma├▒ana lo encontraron muerto, aferrado a la capa que lo cubr├şa y cuyo extremo hab├şa quedado atravesado por el pu├▒al clavado en tierra. ┬íEsto era lo que lo hab├şa sujetado!
┬┐Es posible que algo as├ş nos est├ę ocurriendo a nosotros? En lugar de mirar con valent├şa nuestros problemas, cerramos los ojos, desbocamos la mente e imaginamos fantasmas que nos┬ádetienen, y que en realidad pudieran ser cosas que debemos resolver.

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